• Nacho León

'La historia más surrealista jamás cantada (El legado)': Clásicos irreverentes


La historia más surrealista jamás cantada (El legado)

Es complejo etiquetar a la compañía Proyecto Barroco. Porque etiquetar, siempre es limitar. Y Proyecto Barroco se niega a encasillarse. Ya con su primer montaje, el genial Un musical barroco, sentaba unas bases de apuesta por el género musical sin complejos, por lo clásico moderno, y por unos códigos y lenguajes propios. Y con La historia más surrealista jamás cantada (El legado) vuelven a romper sus propias barreras, sin renunciar a lo que ya tenían. Además del aspecto musical, las coreografías, el surrealismo y el componente mágico, suman otros lenguajes como los títeres o el teatro de sombras, apostando aún más por el humor si cabe, con unos personajes más definidos, extremos y desternillantes.


La obra nos cuenta la historia de Kralisse, una joven musulmana que se ocupa de la casa de la conocida pintora surrealista Remedios Varo tras su fallecimiento. En el sótano, encontrará un cuadro muy particular, cuyas imágenes cobrarán vida, y pondrán a Kralisse en serios aprietos. Pero no son imágenes cualesquiera; estos personajes, resultan ser reyes y reinas del Medievo y del Renacimiento, que aspiran a volver a la vida, y cumplir sus más profundas ambiciones. Con este punto de partida, La historia más surrealista…, es un montaje vistoso, desenfadado, gamberro, que rebosa humor por los cuatro costados, provocando la risa constante en el público, a través de sus situaciones y personajes, con un humor por momentos negro y muy irreverente, cargado de crítica y con mensaje.


La puesta en escena es dinámica, con mucho ritmo, tanto a nivel textual como a nivel estético y visual, con juegos teatrales constantes, donde todos los elementos giran en torno a nuestros protagonistas. Todo está puesto al servicio de realzar y potenciar a unos personajes que son sin duda el eje central de la propuesta. Dentro de estos elementos, destaca sin lugar a dudas el vestuario y la caracterización, inspirados en la pintura de Remedios Varo, con un diseño espectacular, muy colorido, llamativo y sugerente.


Los intérpretes rinden a un nivel sobresaliente. Partiendo de un trabajo de elenco compacto, desde un código no naturalista, que funciona como un equipo sólido, el trabajo de caracterización de cada uno de los personajes es minucioso, tanto en su individualidad, como en la relación con el resto, siendo uno de los puntos fuertes del montaje. La trama, va creando hilarantes situaciones por el puro contraste entre caracteres, dotando a cada uno de los monarcas de una personalidad y carisma espectaculares, que se ganan al público con cada intervención. Es sorprendente cómo un conjunto de personajes históricos tan detestable, tanto en sus formas como en sus pensamientos, pueden llegar a caernos tan simpáticos, incluso llegando a cogérseles cariño. En este plano, si bien están muy compensados, destaca un Enrique VIII encarnado por Víctor Antona, que nos brinda un personaje odiosamente delicioso, metiéndonos en el bolsillo desde el primer minuto (mención especial a su rap, apoteósico).


La dirección, a cargo de María Herrero, hace encaje de bolillos para cuadrar todas las historias de cada personaje con la historia marco, permitiendo a cada dignatario desgranar su historia sin perdernos de la trama general ambientada en el siglo XX, transitando constantemente entre varios planos de realidad en un fluido juego metateatral. Si bien en la dramaturgia hay algún momento en el que la progresión dramática se resiente, debido a la estructura por cuadros, cada una de las escenas es interesante, y están muy bien construidas captando la atención del espectador en todo momento. La historia, desemboca en un final impactante de regusto agridulce, cargado de crítica y sobrecogedor, como guinda final a un espectáculo del que el público sale entusiasmado y agradecido.


Proyecto Barroco es una compañía de las que hacen falta. Apuesta por un formato diferente, arriesga, innova sobre lo clásico, investiga y además divierte y entretiene. Además, es una manera diferente de acercarnos a los clásicos, ya sean textos o personajes, con un lenguaje atractivo y además accesible a casi todo tipo de públicos. Asimismo, apuesta por la fusión de artes, con música, baile, títeres, teatro de sombras… Teatro total. Que nunca falte.


LA HISTORIA MÁS SURREALISTA JAMÁS CANTADA (EL LEGADO)

Dirección y dramaturgia: María Herrero

Reparto: Esther Acevedo, Víctor Antona, Ana Crouseilles, Arantxa Garrástazul, Eduardo Gutiérrez, Aitor de Kintana y Amaranta Munana

Ayudante de dirección: Laura Garmo Músicos en escena: María Herrero Diseño de vestuario: Matías Zanotti Diseño de espacio escénico: Proyecto Barroco Diseño de iluminación: Marta Martí Espacio sonoro y composición musical: María Herrero Asesoría histórica: Juan Carlos González Producción: Proyecto Barroco Distribución: Santiago Ruiz (Cuánta Fantasía)

CORRAL DE COMEDIAS. ALCALÁ DE HENARES


Visto el 17 de abril de 2021.


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