• Redacción

Burbujadas: two ladies



Two ladies or not two ladies

Caminaba yo al revés aquella noche. Hubiera necesitado un camión con cuatro poleas y dos ayudantes para sostenerme con gracia. El calor sofocante, sin rastro de la humedad con que se besa, y la larga cola de entrada al teatro, me trastornaban. Era jueves.

Una vez apagadas las luces de la sala, y aunque entienda como nadie lo que cabe en una ficción, pues para algo vivo en una, comprenderán que sólo quisiera entregarme al triatlón y la bebida. Y eso es exactamente lo que hubiese hecho si a mi lado, codo contra codo, no se alojase la productora del espectáculo, una mujer audaz con fuegos artificiales en los ojos.

Cuando ya todo parecía un sinsentido, irrumpió en el escenario, enfático y vivo como las verbenas, una figura cómplice. Si alguna duda tuve, la perdí con las dos primeras carcajadas. Lo que sucedió a partir de entonces, de intrépida perfección, fue una alegría del tamaño del mundo.

Two ladies or not two ladies es más, mucho más que un musical o un cabaret o una pieza cómica. Trasciende, completa y mejora cada uno de esos estilos porque crea uno nuevo y brillante con extenuada pericia, sustentado apenas por dos damas, ¿o no dos damas?

Noélia Perez, a quien entra urgencia de contemplar a lo largo de todo el montaje, y quien también lo escribe y dirige con acierto, ejerce un indescifrable magnetismo que nos lleva y nos trae incansables, a su antojo, sin que nos importe de dónde venimos ni con quién nos vayamos. Y Josep Zapater, ay, Josep es un parque de atracciones en sí mismo. Tal es su técnica musical, su dominio del tempo, el talento, señores, ¡su talento!

Por eso, hora y media después, con más salida y más luz, con los oídos llenos de Edith Piaf y Kurt Weill, quiere uno tomarse una copa con su presente y cantarle al oído: "Bésame/bésame, macho/como si fuera esta noche/la última vez". Y temblar de gusto. Y defender la euforia de nuestra plaza privada. Y andar a ciegas, con la luz en los ojos.

TWO LADIES OR NOT TWO LADIES

Idea original y dirección: Noèlia Pérez

Intérpretes: Noèlia Pérez y Josep Zapater

Arreglos musicales y composición: Josep Zapater

Colaboración dramatúrgica: Rodolf Sirera

Asesoramiento en la dirección: Carles Alfaro

TEATRO LARA. MADRID

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